TIEMPO
Y se va, se va a marchar presuroso
entre la multitud de hierro y sangre.
Se va, con voces de adiós
y baratas canciones de melancolía
empapadas de llanto y grito.
Se va, lo vemos sin mirar, entre callejuelas
de ayer y puentes del mañana,
y resuenan las risas burlescas de olvido.
¡Entre cárceles penitentes
llora la ausencia!
Se va, nunca mira para atrás, indolente
de las almas que reclama,
de las promesas condenadas.
Se va a carcajadas, bebiendo
el vino espeso de la humillación,
bebiendo el último sorbo de dolor.
Se va, y nunca volverá.
En este pequeño rincón de toda la hiperbólica telaraña virtual, buscaré, como en mi intimidad, hacerle una discreta trampa a estos tiempos de oxido y plástico. Buscaré, sin mucha pompa ni pretensión, dejar un pedacito de emoción, de cantos que quizá alguien encuentre.
martes, 23 de enero de 2018
viernes, 12 de enero de 2018
BOSQUEJO
DE UN MUNDO CONTEMPORÁNEO
I
Veo sus caras,
la asepsia pútrida del barro.
Huelo su aliento,
pozo séptico ornamentado.
Examino sus ojos,
faros inermes,
algoritmo exánime.
Huelo su aliento,
pozo séptico ornamentado.
Examino sus ojos,
faros inermes,
algoritmo exánime.
II
Resuena la pregunta constante
“¿A dónde vamos?
¿A dónde vamos?”
Y el eco se esfuma,
se pierde en la bruma
de tanto ruido turbio,
de tantas voces sordas.
III
Al borde del cenit ya
no hay delirio,
sólo imperantes cadenas
digitales estrangulan,
muerden, gobiernan
con desdén a las pobres
almas asfixiadas.
IV
Para estos caminantes oxidados
hay sólo un camino.
V
La voluntad, otra superstición
al tonto, al ingenuo,
otra ficción de venta
al público ligero.
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