domingo, 25 de marzo de 2018


EL POEMA

¿Cómo nos preparamos para el poema?
¿Alistamos la hojitas y el bolígrafo?
Quizá hemos de bajar las persianas,
dejar que las sombras nos inunden
y aguardar en silencio la estocada.
Tal vez debemos poner bajito a Piazzolla
y llorar al discurrir del bandoneón,
o escondernos en Chopin, la voz
convulsa y triste del piano dulce.

¿Qué pasa si el poema no nos quiere encontrar,
si su lluvia no nos baña, si el murmullo
de su guía musita en una bruma confundida?

Con las carnes secas, y los ojos muertos
me veo arrastrado por el río del tiempo
y me siento, como un eco, agonizar.
¿Qué lamentos iracundos lo harían regresar?

jueves, 1 de febrero de 2018

UN AMIGO

Para un tierno compañero 

¿Cómo despedimos a un amigo?
¿Nos  empañamos los lentes y
nos cubrimos el rostro?
¿Miramos hacia atrás, con
sonrisa tierna, y dejamos ecos
en las huellas de sus pasos?
¿Nos quebramos en los laberintos
de la furia y maldecimos a los
fantasmas impasibles de los astros?

Cuántos ojos han callado en el vacío,
cuánta lágrima ha ardido en culpa
mientras resbalaba por las mejillas secas.
Cuánto frío exhalaban las liturgias muertas
del  devorador, de nuestro maligno creador.
Qué ingenuas esperanzas suspiran en el fuego,
bajo el lente de esos ojos extáticos que,
aturdidos en morbo, ríen.

¿Cómo  despedimos a un amigo si sus
ojos eran vida y luz?
Ahora su canto no inundará la casa,
su discreta compañía reposará
en lugares furtivos.

Nunca dio una palabra,
nunca sonrió en complicidad.
Pero lo sabemos, lo dio todo.
Nunca sintió más dicha que al ser nuestro amigo.

martes, 23 de enero de 2018

TIEMPO

Y se va, se va a marchar presuroso
entre la multitud de hierro y sangre.
Se va, con voces de adiós
y baratas canciones de melancolía
empapadas de llanto y grito.

Se va, lo vemos sin mirar, entre callejuelas
de ayer y puentes del mañana,
y resuenan las risas burlescas de olvido.
¡Entre cárceles penitentes
llora la ausencia!

Se va, nunca mira para atrás, indolente
de las almas que reclama,
de las promesas condenadas.
Se va a carcajadas, bebiendo
el vino espeso de la humillación,
bebiendo el último sorbo de dolor.
Se va, y nunca volverá.

viernes, 12 de enero de 2018

BOSQUEJO DE UN MUNDO CONTEMPORÁNEO

I

Veo sus caras,
la asepsia pútrida del barro.
Huelo su aliento,
pozo séptico ornamentado.
Examino sus ojos,
faros inermes,
algoritmo exánime.

II

Resuena la pregunta constante
“¿A dónde vamos?
¿A dónde vamos?”
Y el eco se esfuma,
se pierde en la bruma
de tanto ruido turbio,
de tantas voces sordas.

III

Al borde del cenit ya
no hay delirio,
sólo imperantes cadenas
digitales estrangulan,
muerden, gobiernan
con desdén a las pobres
almas asfixiadas.

IV

Para estos caminantes oxidados
hay sólo un camino.

V

La voluntad, otra superstición
al tonto, al ingenuo,
otra ficción de venta
al público ligero.