EL POEMA
¿Cómo nos preparamos para el poema?
¿Alistamos la hojitas y el bolígrafo?
Quizá hemos de bajar las persianas,
dejar que las sombras nos inunden
y aguardar en silencio la estocada.
Tal vez debemos poner bajito a Piazzolla
y llorar al discurrir del bandoneón,
o escondernos en Chopin, la voz
convulsa y triste del piano dulce.
¿Alistamos la hojitas y el bolígrafo?
Quizá hemos de bajar las persianas,
dejar que las sombras nos inunden
y aguardar en silencio la estocada.
Tal vez debemos poner bajito a Piazzolla
y llorar al discurrir del bandoneón,
o escondernos en Chopin, la voz
convulsa y triste del piano dulce.
¿Qué pasa si el poema no nos quiere encontrar,
si su lluvia no nos baña, si el murmullo
de su guía musita en una bruma confundida?
si su lluvia no nos baña, si el murmullo
de su guía musita en una bruma confundida?
Con las carnes secas, y los ojos muertos
me veo arrastrado por el río del tiempo
y me siento, como un eco, agonizar.
¿Qué lamentos iracundos lo harían regresar?
me veo arrastrado por el río del tiempo
y me siento, como un eco, agonizar.
¿Qué lamentos iracundos lo harían regresar?